14 de febrero de 2010
Un brindis por el amor y los Morlacs
Feliz día de San Valentin, o mejor dicho, feliz día de los Morlacs!
Hace 2 años desde el origen de esta tradición personal, y hace 1 año desde el último relato de Morlacs que publiqué. Voy a intentar corregir eso.
Para esta ocasión quize mezclar las dos festividades y escribir una peculiar historia de amor con Morlacs en ella.
La primera ves que escribí sobre Morlacs no fue en la tarjeta que poste en este blog hace 2 años, sino en una carta relativamente breve que le mande a una joven. Yo era el protagonista en esa carta (y la victima de los Morlacs) y como me simpatizó la idea, me pareció que podria volver a intentarlo, un poco más elaboradamente.
El resultado final es extraño, definitivamente tiene muchas cosas con las que estoy relativamente satisfecho, pero me temo que fallé un poco al plasmar el romanticismo que tenia en mente y que era la caracteristica principal de aquella carta original. Aún asi creo que tiene un par de cosas rescatables. Ustedes dirán. Creo que no hace falta aclarar a los fans, pero a los demás definitivamente si, que esta es historia es una especie de continuación del aun más breve y primer relato publicado.
Como siempre, estos relatos de Morlacs que posteo son muy frescos, recien salidos del horno y son naturalmente primeros borradores (con algún que otro acento extraviado, sin duda). Las versiones finales de cada uno de ellos pueden estar sujetos a cambios radicales, o no.
Esta vez decidi no pegar el texto aca directamente, sino que les ofresco un documento en formato PDF. Lo pueden leer con el Adobe Reader, el cual si no lo tienen, pueden proceder a bajarlo gratuitamente por aca.
Y aca se pueden bajar el breve relato:
Carta de amor para Julia (PDF)
Espero sus comentarios,
Y básicamente eso.
Por
Sam
a las
23:57
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14 de febrero de 2009
Otro Regalo Para Vos
Casi se me acaba el día, pero no podía dejar pasar la ocasión. Asi es, no lo bloguee, pero volví de mi genial viaje y espero más adelante hablar un poco de eso y postear fotos.
Pero resulta que hace exactamente un año publique mi primer relato de Morlacs y me parece apropiado reemplazar la cursilería amorosa de San Valentin con la emocionante y amenazante presencia de los Morlacs en lo que debería ser su día.
Con respecto a la tarjeta que comenzó todo, sigue en mi poder, asi que voy a intentar entregarla nuevamente. Esta vez más aleatoriamente, de todas las damas que dejen un comentario (esta vez voy a discriminar) hasta el miércoles, voy a seleccionar una randomicamente para hacerle entrega de esta tarjeta única y fantástica.
La historia que voy a presentar hoy supuestamente iba a ser parte de los múltiples cuentos que planeaba publicar la semana de Halloween (de los cuales solo uno llego a concretarse). Es un poco diferente en tono, no pretende cargar mucho humor y la narrativa es un tanto extraña (quizás noten porque). También es uno de mis pocos relatos en no tener ningún paréntesis, raro en mi ya que abuso de ese recurso todo lo que puedo. Vale aclarar que como todos los cuentos de Morlcas que voy posteando, estan en su primer borrador asi que no se sorprendan por la falta de destellante escritura. Y básicamente léanlo y comenten que les pareció.
Nota: Aca tenes Guillermo!!!! MORLAAAAAAACSSSSSSS!!!!! AHHHHHHH!!!!
La planta de sus pies estaban sucios. Pies que se deslizaban lentamente por la alfombra a un paso incierto y levemente desequilibrado. Unos zapatos blancos de taco alto colgaban de dos dedos de su mano, parecían estar siempre a punto de caerse. Tenia puesto un vestido elegante, también blanco, que dejaba ver parte de su espalda, de su piel.
No podía recordar con exactitud que número era su habitación. Sabía que estaba en el piso correcto, pero el número de la habitación aparentemente formaba parte de la gran lista de cosas que había olvidado esa noche. Tampoco sabia donde estarían las llaves, hasta que recordó que en su otra mano llevaba su pequeño y resplandeciente bolso. Se detuvo, levantó el brazo derecho y lo hizo entrar en su campo visual. En efecto estaba sosteniendo un bolso, justo enfrente de su cara. Sabia que si soltaba lo que tenia en una u otra mano para revisar el bolso, lo más probable es que aquello quedara en el suelo. Acerco más aun su cara al bolso e hizo presión con su nariz para abrirlo, una vez que lo logró, vio que las llaves estaban dentro y pudo apreciar el número.
Una fiesta, ahí es donde había estado. La memoria empezaba a volver lentamente y más items se iban tachando de la lista. Aun no recordaba porque había estado en una fiesta, pero era mejor procesar un recuerdo a la vez.
La música de ritmos marcados e insistentemente repetitivos hacían vibrar el lugar, hacía cambiar los colores. Recordaba que cuando llegó a la fiesta, la gente notaba su presencia, su vestido robaba miradas, tomaba atenciones prestadas. Sin embargo había alguien cuya atención no pudo captar.
En ese momento su memoria interrumpió para traer un recuerdo anterior. Había viajado por trabajo, seguramente porque se dedicaba a editar libros, a trabajar con autores, a asistir en las ocasionales giras. Era su última noche en aquella lejana ciudad, generalmente su agenda esta completa durante toda su estadía, pero el vuelo de regreso se había pospuesto por mal tiempo, o por huelga o algún motivo que muy poco importa en este momento.
Lo que necesitaba en ese momento era una fiesta, era bailar, eran todas esas cosas que apagan al resto del mundo.
Aquel era un extraño misterioso, como en esa canción de Madonna. Había algo muy raro en el, estaba vestido de forma elegante pero por algún motivo parecía forzado en ese contexto. Era intrigante. Fue hasta la barra, ordenó un Martini y pidió al Barman que mande uno al extraño. Pensó que no era mala idea aplicar la determinación que usa en su trabajo, en esta ocasión. Minutos después el extraño intrigante apareció sentado al lado, agradeció el trago pero se disculpó al señalar que no bebe nada que no sea Earl Grey. El comentario del extraño le causo gracia. Empezaron a hablar, era un gran conversador, llevaba la charla, tenia el control. La forma en que conducía el encuentro como un director de orquesta era seductor. Siempre contestaba lo correcto, en el momento indicado. Robaba sonrisas constantemente, no titubeaba a la hora de contradecir. Los tragos no paraban de venir y las tazas de té se acumulaban paralelamente. Nunca había conocido a alguien tan interesante. Tenia la seguridad de que si sacaba una brújula en ese momento, la aguja iba apuntar hacia el, a pesar de que el norte estuviese hacia el otro lado. Sabia perfectamente como hacer sentir a gusto en todo momento.
El beso también ocurrió en el momento exacto en el que tenia que ocurrir. Un beso muy intenso, con sabor a té y a mundos lejanos.
Era encantador.
No tenia idea de cuanto había bebido, ni de cuanto tiempo había pasado, pero definitivamente no le pareció demasiado pronto cuando el le pregunto donde se estaba hospedando.
Luego recordó que el extraño dijo que se iba a ir, que aprovechara para bailar. Durante toda la charla olvidó las ganas que tenia de bailar, asi que asintió. Bailaba al ritmo de la insistentemente repetitiva música, como parte de un rito sonámbulo, como si nadie más estuviese en la pista, como si no hubiese mañana.
Sin embargo, antes del baile, el extraño intrigante le habia ofrecido esperar en su habitación. Encontró la propuesta irrechazable, le dijo que iba a necesitar las llaves. El extraño negó con la cabeza e indicó que solo necesitaba saber el número de la habitación.
"107" era el número que estaba grabado en la llave que había en su bolso. Los recuerdos habían vuelto casi completamente. Todo el baile fue muy agotador y amplificó rápidamente el efecto del alcohol. Caminó hasta la puerta de su habitación, aun con los zapatos en una mano. Introdujo la llave en la cerradura preguntándose si el estaría ahí, como había entrado en tal caso, y si realmente había ocurrido ese encuentro tan inusual.
Las prendas del extraño estaban en el suelo, y el estaba en la cama, esperando. Si bien no todas las luces de la habitación estaban encendidas, la iluminación era mucho más clara y especifica que la de aquel otro lugar donde fue a bailar. Dejo caer los zapatos al suelo al darse cuenta de que había besado un Morlac, y ahora estaba en su cama. Todo era tan evidente ahora, no habia escapatoria, este era el fin. Podía haber intentado huir, pero supo que era inútil. Sí este era el fin, pensó, lo mejor iba a ser disfrutarlo. Colgó el cartel que indicaba "No Molestar" en el picaporte y cerró la puerta. Después de todo, era encantador.
Por
Sam
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28 de octubre de 2008
Tretas de Halloween: Día Uno
Bueno, tengo un plan. Voy a publicar un cuento por día durante toda esta semana. Más que nada es usar Halloween como excusa propia para escribir.
El plan especifico es el siguiente. Los tres primeros días voy a publicar tres nuevos cuentos de Morlacs. Asiduos lectores recordarán que para San Valentin, hice una tarjeta en la cual pudieron apreciar la primer aparición pública de los Morlacs.
Al poco tiempo decidí que voy a escribir lo que posiblemente daré en llamar "El Gran Libro De Los Morlacs". Una serie de relatos mórbidos que inevitablemente terminan mal. Todos escritos en diversos estilos, y todos con Morlacs en ellos. Ya voy a hablar más en profundidad sobre este proyecto a medida que evolucione.
Algunos de los cuentos que les voy a presentar durante esta semana, quizás formen parte del libro (en versiones más extendidas y elaboradas), algunos quizás no.
Para el jueves tengo un cuento sorpresa, que no es precisamente mío aunque algo tuve que ver con el. Y finalmente para Halloween, voy a estrenar en exclusiva (o al menos tengo la intención), el cuento que tengo en el horno hace dos años ya, La Historia Del Largo Cabello. Un puñado de afortunados ya han tenido oportunidad de leer el primer borrador el año pasado, pero esta será la versión final.
Bueno, ese es el plan, y espero tener éxito.
Sin más cháchara, les presento la historia de hoy:
El fin de Marshmallowfield Trust
Por Sam
Los oficinistas iban de un lado a otro, sosteniendo papeles, o tazas de café humeantes (a veces ambas cosas). Los cuarenta y dos teléfonos de ese piso solicitaban atención, tal como un grupo de cuarenta y dos bebes lo harían (haciendo mucho ruido).
Ocasionalmente los oficinistas atendían alguno de los (42) teléfonos, farfullaban una serie de tecnicismos, recitaban una serie de números o daban una lista de nombres (no necesariamente en ese orden), colgaban y seguían su camino. Alguien ajeno a aquel mundo incluso podría llegar admirar esta misteriosa danza corporativa. Era un día como cualquier otro en Marshmallowfield Investment Trust.
- Necesito los números de Fairclad Corp - dijo Stevenson a Waterville.
- Los tiene Smith, pero creo que aun está esperando el cierre de Klaxonland - respondió Waterville a Stevenson.
Una fotocopiadora emitía un resplandor de luz y copiaba hoja tras hoja de desalmada burocracia impresa. Unos oficinistas hacian fila detras de la máquina, sosteniendo pilas de papeles esperando a ser copiados, algunos de ellos tenían Blackberrys e intercambiaban mensajes, llamadas y tecnicismos con oficinistas de otros edificios y empresas.
- Hey, ¿has visto este memo? - preguntó Waterville a Stevenson.
- ¿Cuál de ellos? - dijo Stevenson a Waterville.
- Pues dice... - Waterville hizo una breve pausa para ponerse los lentes y alejar el memo que sostenía en su mano lo suficiente para leerlo. "Hoy a las nueve quince llegan los Morlacs. Proceder adecuadamente."
- ¿Los Morlacs? ¿Acaso es una distribuidora de la que no estoy al tanto? - dijo Stevenson a Waterville, extrañado.
- No lo se, ¿crees que sea una broma de Jenkins? - consultó Waterville a Stevenson.
- Es una posibilidad - dijo Stevenson a Waterville, tratando de entender cual sería la gracia del memo.
Eran las nueve en punto de la mañana y la danza continuaba. Un piso repleto de cubículos que contenían atareados oficinistas. Smith entregó los números de Fairclad Corp a Stevenson tras el cierre de Klaxonland. Stevenson terminaba los últimos detalles de su reporte para luego entregárselo a Waterville, quien tras aprobarlo le informaría a los distribuidores correspondientes.
Waterville entró a trabajar para Marshmellowfield Trust hace catorce años, siete horas y veintitrés minutos. Súbitamente, tuvo una epifanía casi celestial (algo que no ocurría en Marshmellowfield Trust desde Octubre de 1917), su fría lógica calculadora mental se detuvo y su maquinaria emocional se puso en marcha, como si fuese fruto de un desperfecto técnico.
Waterville empezó a darse cuenta de que no pasaba mucho tiempo con su familia, de que había un vacío en su vida que había estado intentando llenar con burocracia durante los últimos catorce años, dos meses, cinco días, siete horas y veinticuatro minutos. Los engranajes de su imaginación, que habían estado inmóviles por esa cantidad de tiempo, comenzaron a movilizarse. Waterville empezó a soñar despierto:
El sol matutino bañaba de luz la cocina, donde Waterville, quien vestía una camisa casual y unos shorts, intentaba resolver el crucigrama del periódico.
- Querida, - dijo Waterville a su esposa Jannice - creo que deberíamos tomarnos el día y hacer un picnic en el Strangesquare Park.
- Cariño, esa es una fantástica idea, voy a preparar unos emparedados. - dijo su esposa Jannice a Waterville.
El hijo de Waterville y su esposa Jannice, bajo corriendo las escaleras y entró en la cocina.
- ¿Qué hay de nuevo padre? - preguntó Waterville Jr a Waterville.
- Prepara tu cometa Junior, vamos a ir de picnic al Strangesquare Park - dijo Waterville a Waterville Jr.
- ¡Oh, genial papá! - dijo Waterville Jr a Waterville -. ¿Crees que algún día pueda ser astronauta como tu?
- Claro que sí hijo, claro que sí.
9:15 AM. Un grito de horror proveniente del hall de ascensores de Marshmallowfield Trust, hizo despertar a Waterville de su sueño diurno. Su imaginación volvió a detenerse, y su fría lógica calculadora mental volvió a funcionar como siempre.
- ¿Acaso PlummingShares cerró en baja para que estén tan alterados? - preguntó Stevenson a Waterville.
- No lo creo - dijo Waterville a Stevenson -. PlummingShares no ha decaído desde hace ocho años. Esto es algo más...
- ¡El memo! - gritó una voz a lo lejos -. ¡Si tan solo hubiésemos leído el memo!
Las puertas del ascensor principal se abrieron, y las criaturas empezaron a salir de el. Muchas más de las que era posible que hayan entrado en ese ascensor. Cada una de ellas buscando un objetivo, un oficinista, y avanzándose sobre ellos.
- ¡Los Morlacs! ¡Oh, por dios Stevenson! - fue lo último que Waterville dijo antes de ser digerido por un reptante Morlac.
A las nueve horas y dieciocho minutos de la mañana, Marshmallowfield Investment Trust, había llegado a su fin después de ciento doce años, tres meses y cuatro días de servicio.
Y básicamente eso.
Comenten que les pareció, y vuelvan mañana por más... ¡MORBIDAS HISTORIAS DE MORLACS!
Por
Sam
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14 de febrero de 2008
Una Tarjeta Para Vos
Hoy es San Valentin, este año termino de aterrizar en nuestro país. Yo particularmente detesto mucho las fechas importadas, pero hace un par de dias que venia dándole vueltas a la idea de hacer una tarjeta (con mis propias manos) para regalar en el blog.
A las 10 de la noche del miércoles me puse a hacerla y en dos horas estaba prácticamente lista.
La tarjeta tiene dibujos realizados por mi mismos (si, para aquellos [en realidad nunca nadie lo sugirió, pero seguro que lo piensan a escondidas...bastardos] que creen que escribo comics porque no puedo dibujarlos), y considerando que no dibujo nada hace tres meses fácil, estoy moderadamente chocho.
Adentro de la tarjeta incluí una historia que improvise en el momento, escrita a mano. Como la tarjeta valentinesca va a caer en las manos de un solo afortunado, voy a incluir la historia (tipeada en una fuente 100% legible) aqui mismo, en breves instantes.
Ahora vayamos a lo importante. LA UNICA EN EXISTENCIA TARJETA SAN VALENTINEANA DE SAM.Como pueden apreciar es una especie de elefantoide amistoso. Algunas sombras me salieron medio raras, pero como lo hice directo en negro no podía corregir nada, asi que fue un milagro que saliera medianamente decente.
Me costo mucho escribir el Happy Valentine's Day, o mejor dicho, le puse mucho amor. Abajo tiene un lugarcito para que le ponga la dedicatoria.
Y por supuesto, en el interior esta la historia. En la letra del titulo pueden apreciar como dedicandole un poco de tiempo puedo escribir decentemente, y con el relato en si pueden maravillarse con mi "artística" letra real.
Los Morlacs y el pantano estan en mi cabeza hace tiempo ya, pero no tenia idea de lo que iba a pasar en la historia. Seguramente esta no sea la ultima vez que sepamos de ellos.
Entonces, aqui les dejo, para el disfrute de todos, este pequeño relato en exclusiva para el Diario de Menta:
Por Sam
Ese día por algún motivo decidí apagar la tele y salir a explorar los pantanos. Por algún motivo resulto haber pantanos cerca de mi casa ese día.
Me vestí con la ropa de explorador que por algún motivo tenia en mi placard y salí a explorar.
El pantano era muy denso, la vegetación se extendia por todas partes filtrando la luz del sol. Me abrí paso por el fango, dando zancadas.
Ocasionalmente lograba evitar insectos enormes y cocodrilos. Estaba admirando la extraña fauna de la zona, cuando los escuche.
Eran los Morlacs adentrándose por el pantano. Muy agilmente logré deslizarme bajo unos arbustos y pude apreciar como los Morlacs pasaban a mi lado.
Eran unas criaturas realmente intimidantes. Sonrientes, viscosas, burbujeantes, reptantes, soñadoras, hambrientas, eólicas y gráficas criaturas. Sus ojos olfateaban, sus bocas observaban y sus narices hacían lo que las narices hacen.
Considere huir agitando mis brazos y gritando horrorizado, pero supe que era inútil, porque por algún motivo los Morlacs habían llegado para quedarse.
Y ahí la tienen, aca parece mucho mas corta de lo que parecía al escribirla. Ahora que lo pienso es la primer historia que publico abiertamente, notable evento. La versión manuscrita tiene algún que otro error ortográfico, y si bien mientras lo escribía dudaba de algunas palabras no quería distraerme buscándolas.
Se estarán preguntando, ¿como obtengo la mejor tarjeta de san valentin que vi en mi vida? Después de debatirmelo por un rato, llegue a la conclusión de que la manera mas injusta es respondiendo una trivia sobre mi persona.
PREGUNTAS:
1) Cual es el autor favorito de Sam?
2) Cual es la banda o solista favorito de Sam?
3) Cual es la serie favorita de Sam en FOX? (hay dos respuestas validas)
4) Cual es el director de cine favorito de Sam?
5) A quien considera Sam como el mejor músico de la historia?
Ahí tienen, (algunas de estas respuestas las pueden encontrar en la barra de la derecha) el primero en contestar las 5 preguntas correctamente en los comentarios, durante el transcurso del día, será el afortunado ganador de esta pieza única. Por supuesto que la misma va a estar dedicada y en un futuro valdrá chillones de dolares.
Y básicamente eso.
- Sam
Por
Sam
a las
1:03
5
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