Creo que fue suficiente de posts sentimentaloides, semi-afeminados que tienen el vulgar propósito de conquistar chicas sexualmente disponibles. Hoy tengo material digno del Pulitzer periodístico (y espero conquistar chicas sexualmente disponibles en el proceso).
¿Que tan familiarizados estan con el escritor británico Julian Barnes? Para el momento en que crucé unas torpes palabras e hice contacto con su moderadamente intimidante saco negro, yo sabia tanto sobre el como Donald Trump sabe de viajar en subte.
Si ustedes resultan ser tan ignorantes en la materia como yo (lo cual es más que lógico), permitanme iluminarlos. Resulta que este ingles de 62 años, nacido en Leicester, es considerado un ejemplo del postmodernismo literario (entendiéndose esto como "giles que querían cambiar la forma de escribir, en directa oposición al modernismo que predominaba al finalizar la segunda guerra"), asi como yo soy considerado un pionero en la práctica de la Presión-dígito-facial (tema que tratare en futuros posts).
Cuando se graduó de Oxford trabajo como lexicógrafo para el diccionario inglés de (si, adivinaron) Oxford. Después fue editor literario y critico de cine (dos profesiones que predican el arte de toquetear el trabajo creativo de otros). Una vez que se canso de toquetear el trabajo de otros, decidió empezar a hacer lo suyo propio (para que otros puedan toquetear).
Así empezó a parir hijos literarios como El loro de Flaubert (1986), Mirando al sol (1987) [Despues estuvo 10 años sin publicar nada nuevo, lapso en el que seguramente se dedico a conquistar chicas sexualmente disponibles con el material que ya habia escrito], Una historia del mundo en 10 capítulos y medio (1997), Inglaterra, Inglaterra (1999) y Arthur & George (2005) entre varias otras. Esta ultima siendo un best-seller (algo que ignoraba completamente al perderme en el mar celestial que son sus ojos).
Resulta que Waggie (Aggie Waggie, mi hermana de cables y satélites) me invitó a esta charla que iba a dar Julian Barnes en el Malba. A mi sin duda me atrajo la propuesta de presenciar una charla de un autor ingles que desconozco obscenamente.
Asi que hoy (o ayer, enrealidad) fuimos. No se porque me imagine que si bien sabia que era un autor con algun que otro premio en sus bolsillos, no era la gran cosa, y por tanto el publico iba a constar de señoras paquetas y de snobs sin nada que hacer en el verano porteño.
Ver la masa orgiástica que estaba presente en el presidio probo que estaba absolutamente equivocado. Todavia no estoy seguro de haberme equivocado en que el no sea la gran cosa, sino en que el publico era mucho mas amplio. Habia fans de Julian Barnes, los cuales estaban atrincherados en el auditorio donde la charla iba a tener lugar (y a la cual no pude acceder porque no sabia que habia que reservar lugar por la web), habia señoras paquetas, habia snobs perdidos, habia familias, habia señores futboleros y habia chicas sexualmente disponibles.
Toda esa cantidad de gente que pueden apreciar es solamente los que se quedaron afuera del auditorio y veian la charla proyectada en una pantalla (obviamente tuve que usar mis poderes para hacer esta toma aerea, pero estaban todos tan fascinados con Julian Barnes, que mi sorprendente habilidad de volar paso desapercibida por las chicas sexualmente disponibles).
La entrevista era traducida simultaneamente (tanto para los entrevistadores, el señor Barnes, como para el resto del publico) quienes podían oírla en español con un set de receptor y auriculares que proveía el Malba a cambio del DNI.
Yo como todo buen ciudadano suelo portar siempre mi documento, incluso en ocasiones en que se que es completamente innecesario, pero hey! el dia en que ofrecen un receptor y auriculares valuados en 200 dolares a cambio de tu misera identidad legal, no lo llevo. Asi es mi vida gente, asi es mi vida.
Despues de un rato de mirar el principio de la entrevista desde arriba, intentando escuchar lo reproducido por los feos parlantes, fui alertado por una chica del Malba (sin duda sexualmente inactiva, y que además también ignoro mis superpoderes) que no podía sacar fotos. "En ninguna parte" dijo, cuando solo hacia falta mirar un poco hacia abajo para notar camaras y celulares captando la emocion de una pantalla de proyección. Asi que le dije "Silencio perra! vas a pagar por tu insolencia" y procedí a desmaterializarla con mi rayo de protones. Por supuesto, todos estaban demasiados concentrados en la pantalla como para percatarse de esto.
Aggie si tenia documento (irónicamente, considerando que nunca lo lleva, o me equivoco?), y por lo tanto podia gozar de la dinámica entrevista en no solo uno, sino dos idiomas (y un canal
opcional de estática). Lo único que podía hacer era reírme exageradamente cuando todos se reian por algo que yo no podía escuchar, entonces lo hacia (o no Aggie? o no?). También me dedicaba a observar a los individuos que este extraño evento logró reunir. Era evidente que la mayoría, al igual que nosotros, nunca habia tocado un libro de Barnes (o ningun libro, en algunos casos). Me imagino que muchos se habían juntado en el museo a ver "porque tanto alboroto", del mismo modo que se pararían en la calle a ver un accidente automovilístico (al son de comentarios como "ay, estos jóvenes, seguro que venia drogado").
Segun Aggie, Julian Barnes tiene un parecido con John Lennon (tienen tanto parecido como yo con Pat Morita). A mi más bien me recuerda a Michael Caine unos años mas joven.
Con cosas como estas trataba de entretenerme, pero no tardé demasiado en empezar a aburrirme. Por suerte, justo cuando estaba por desmaterializar más gente para "matar" el aburrimiento, la charla estaba llegando a su fin.
Nos fuimos acercando al auditorio, ya que obviamente nos bancamos semejante embole snob porque nuestro plan era hacer contacto (del tercer tipo) con el autor en cuestion.
Ahi en la entrada vimos desfilar lo que aparentemente eran los verdaderos fans de Barnes. Más señoras paquetas, algunos turistas europeos, estudiantes de letras y chicas cultas (no pude determinar la disponibilidad de su sexualidad).
Valga destacar que ese día habia mas guardias de seguridad que en la casa blanca, uno de ellos (con look de ex-marine) nos impidio el acceso. Pero rápidamente se hizo clara la intención de la gente de formar fila para que el autor les firme libros, y fue ahi donde nuestra privilegiada ubicación rindió aceptables frutos. Nos ordenaron en filas de a tres, por ende quedamos en compañia de una chica que portaba en sus manos (más bien llevaba aferrados a sus manos)
cuatro o cinco libros del autor. Nosotros teníamos... los panfletos, si, el folleto de la charla. Se notaba que esta chica era una verdadera fan, y aparentemente el nerviosismo que le estaría causando ver achicarse la fila hacia su ídolo literario, causo la necesidad de socializar con nosotros. Cada vez que escuchaba que hacíamos un comentario sobre la gente que se subia al escenario para que le firme al autor, ella aportaba simpatía y se reia intentando formar parte de lo que sea que nosotros estabamos haciendo.
Rápidamente nos íbamos acercando, notaba que la mayoría le hablaba (en ingles, claro esta) y decía cosas a las cual el sonreía dejando ver sus dientes británicos. Una señora (que no estaba mal para su edad) no llevaba ningun libro, asi que poso sus manos en la mesa de Barnes y se inclino hacia el. Lo que veiamos nosotros, es la pose traseral de una chica jugando al pool. No tarde un instante en imaginar lo que le estaria diciendo la atrevida dama ("Mira, voy al grano, nunca lei nada tuyo, pero si haces el amor la mitad de bien de lo que dicen mis amigas que escribis, entonces te estoy esperando en mi loft. Mi marido esta en viaje de negocios"). Aparentemente no estaba tan errado ya que le encajo dos besos, uno en cada mejilla (y se sabe que los ingleses no hacen esas cosas, o sea que básicamente lo violo). Claramente este es el motivo por los cuales los autores hacen "signings", para ligar chicas sexualmente disponibles.
En un pestañear de ojos estábamos en el escenario, y la chica fan estaba recibiendo su breve quality-time con el autor. No tardamos en descubrir la estafa que era, su firma no solo es pesima sino que nisiquiera te preguntaba el nombre como para dedicártelo, bien le podría haber puesto un cheque y me lo firmaba igual. Aun asi, ahi estábamos, ante un ejemplo contemporáneo del postmodernismo literario, ganador del Geoffrey Faber Memorial Prize, E. M. Forster Award, Gutenberg Prize, Grinzane Cavour Prize y MTV British Video Award.
No se si estoy influenciado por el tema de las elecciones, pero para mi ahi dice "Obama Barack" mil veces antes que "Julian Barnes".
Y ahora lo que estaban esperando, la mejor foto que jamas le hayan sacado al señor Barnes.
El autor de Nothing To Be Frightened Of (a publicarse en Marzo del 2008) y el autor de El Gato Pérez (a publicarse en... el 2008) juntos por primera vez en la historia:
Yo que me puse una remera de la Capilla Sixtina para impresionarlo con mi cultura, y el no deja de mirarme.
Julian Barnes, este fue el día que te conocí, un día de horrendo calor. Prometo leer algo que hayas escrito, y espero que sea fresco.
Y les digo a ustedes y me digo a mi mismo, ASI se escribe un blog carajo.
Gracias totales,
- Sam
Dedicado a la memoria de Olga
“Love is just a system for getting someone to call you darling after sex” - Julian Barnes